Para ayudar a evitar errores en la atención médica, se alienta a los pacientes a que digan lo que piensan

Todo el mundo juega un papel importante a la hora de hacer que la atención médica sea segura, incluidos los médicos, los ejecutivos de atención médica, el personal de enfermería y los técnicos de atención médica. Como paciente, usted puede hacer que la atención que recibe sea más segura siendo un miembro activo, involucrado e informado de su equipo de atención médica.

Un informe del Institute of Medicine (IOM) indica que los errores médicos son un problema grave del sistema de atención médica. El IOM dice que el conocimiento público del problema es un paso importante a la hora de hacer que las cosas mejoren.

El programa "Speak Up™" está patrocinado por The Joint Commission. Establece que los pacientes deberían estar involucrados en su propia atención médica. Los servicios de Medicare y Medicaid también apoyan estos esfuerzos por aumentar los conocimientos y la participación del paciente.

Este programa da sencillos consejos sobre cómo puede ayudar a hacer que la atención médica sea una buena experiencia. Las investigaciones demuestran que los pacientes que participan en las decisiones sobre su atención médica tienen más posibilidades de recuperarse con mayor rapidez. Para ayudar a evitar errores en la atención médica, se alienta a los pacientes a que digan lo que piensan

Diga lo que piensa si tiene alguna duda o pregunta. Si aún así sigue sin comprender, pregunte de nuevo. Se trata de su cuerpo y tiene derecho a saber.

  • Su salud es muy importante. No se preocupe por pasar vergüenza si no comprende algo de lo que le digan su médico, el personal de enfermería o cualquier otro profesional de atención médica. Si no entiende porque habla otro idioma, solicite la presencia de alguien que hable su idioma. Usted tendrá derecho a obtener ayuda gratuita de alguien que hable su idioma.
  • No dude en preguntar por la seguridad. Si va a someterse a una cirugía, pídale al médico que marque la zona en la que va a operar.
  • No tenga miedo de decirle algo al personal de enfermería o al médico si cree que le van a administrar un medicamento incorrecto.
  • No tenga miedo de decirle algo a un profesional de atención médica si cree que le han confundido con otro paciente.

Preste atención a los cuidados que recibe. Asegúrese siempre de que está recibiendo los tratamientos y medicamentos adecuados del profesional de atención médica correcto. No dé nada por sentado.

  • Hable con el personal de enfermería o con el médico si tiene la sensación de que algo no va bien.
  • Espere que el personal de atención médica se presente. Busque sus insignias de identificación (ID). Una nueva madre debería saber a qué persona le está entregando su bebé. Si no sabe quién es esa persona, solicite que le muestre su ID.
  • Advierta si sus cuidadores se han lavado o no las manos. Lavarse las manos es la manera más importante de evitar las infecciones. No tenga miedo de recordarle a un médico o al personal de enfermería que lo haga.
  • Sepa a qué hora del día normalmente le administran la medicación. Si no se la dan, dígaselo al personal de enfermería o al médico.
  • Asegúrese de que el personal de enfermería o el médico comprueben su ID. Asegúrese también de que compruebe su pulsera y le pregunte su nombre antes de administrarle cualquier medicamento o tratamiento.

Infórmese acerca de su enfermedad. Obtenga información sobre las pruebas médicas y consiga su plan de tratamiento.

  • Pregúntele al médico qué capacitación especial y experiencias hacen que esté calificado para tratar su enfermedad.
  • Busque información acerca de su afección. Algunas fuentes recomendables para obtener dicha información son su médico, la biblioteca, sitios web respetados y grupos de apoyo.
  • Anote los datos importantes que su médico le comunique. Pregúntele a su médico si tiene cualquier tipo de información escrita que usted pueda quedarse.
  • Lea todos los formularios médicos y asegúrese de comprenderlos antes de firmar algo. Si no los entiende, pídale a su médico o al personal de enfermería que se los explique.
  • Asegúrese de que sabe cómo funciona cualquier equipo utilizado para su cuidado. Si utiliza oxígeno en casa, no fume ni deje que nadie fume cerca suyo.

Pídale a un familiar o amigo de confianza que sea su acompañante (consejero o persona de apoyo).

  • Su acompañante puede hacer preguntas que puede que a usted no se le ocurran si está nervioso.
  • Pídale a esta persona que se quede con usted, incluso durante la noche, cuando esté hospitalizado. Usted podrá descansar mejor. Su acompañante puede ayudar a asegurar que le administran los medicamentos y tratamientos correctos.
  • Su acompañante también puede ayudarle a recordar las respuestas a las preguntas que haya hecho. Y puede interceder por usted cuando no sea capaz de hablar por usted mismo.
  • Asegúrese de que esta persona comprende qué clase de atención desea recibir. Asegúrese de que sepa cuál es su postura sobre el soporte vital y otros esfuerzos que podrían salvarle la vida en caso de que usted esté inconsciente y no haya probabilidades de que vaya a mejorar.
  • Revise los consentimientos de los tratamientos con su acompañante antes de firmarlos. Asegúrese de que ambos comprenden exactamente lo que están a punto de aceptar.
  • Asegúrese de que su acompañante comprende el tipo de atención que necesitará cuando llegue a casa. Su acompañante debería saber qué buscar en caso de que su situación se agrave. Su acompañante también debería saber a quién llamar para pedir ayuda.

Sepa qué medicamentos toma y por qué los toma. Los errores en la medicación son los errores de atención médica más comunes.

  • Pregunte por qué debe tomar la medicación. Pida información escrita sobre ella, incluyendo la marca y los nombres de los genéricos. Pregunte también por los efectos secundarios de todos los medicamentos.
  • Si no reconoce un medicamento, compruebe de nuevo que sea para usted. Pregunte por el medicamento que está a punto de tomar por vía oral antes de tragarlo. Lea el contenido de las bolsas de líquidos intravenosos (IV). Si no se encuentra lo suficientemente bien como para hacerlo, pídale a su acompañante que lo haga.
  • Si se le administra un tratamiento por vía IV, pregunte al personal de enfermería cuánto tiempo debería pasar hasta que se agote el líquido. Avise al personal de enfermería si parece que el goteo no funciona bien (demasiado rápido o demasiado lento).
  • Cuando le administren un medicamento nuevo, indíquele a los médicos y al personal de enfermería cualquier alergia que pueda tener o cualquier reacción negativa que haya tenido a otros medicamentos.
  • Si está tomando mucha medicación, asegúrese de preguntarle a su médico o farmacéutico si es seguro tomar esos medicamentos a la vez. Haga lo mismo con cualquier vitamina, hierba o medicamento de venta libre.
  • Si tiene una receta escrita, asegúrese de ser capaz de leer la caligrafía de las recetas extendidas por su médico. Si no es capaz de leerla, puede que el farmacéutico no pueda tampoco. Si fuera necesario, pídale a alguien de la consulta del médico que le imprima la receta.
  • Lleve una lista actualizada de todas las medicinas que está tomando en el bolso o en la cartera. Anote cuánto toma y cuándo lo hace. Repase la lista con su médico y con los demás cuidadores.

Acuda a un hospital, clínica, centro quirúrgico u otro tipo de organización de atención médica que haya sido cuidadosamente inspeccionada. Por ejemplo, The Joint Commission visita hospitales para comprobar si cumplen sus estándares de calidad.

  • Pregunte acerca de la experiencia que una organización de atención médica tiene en cuidar de personas con su tipo de enfermedad. ¿Con qué frecuencia realizan el procedimiento que usted necesita? ¿Qué atención especial proporcionan para ayudar a los pacientes a recuperarse?
  • Si tiene más de un hospital entre los que elegir, pregúntele a su médico en cuál le ofrecerán la mejor atención para su afección.
  • Antes de abandonar el hospital o cualquier otro lugar, pregunte acerca de los cuidados de seguimiento y asegúrese de que comprende todas las instrucciones.
  • Visite Quality Check para saber si su hospital u otra organización de atención médica está acreditado. Estar acreditado significa que el hospital o la organización de atención médica cumple las normas de seguridad del paciente y de calidad.

Participe en todas las decisiones sobre su tratamiento. Usted es el centro del equipo de atención médica.

  • Usted y su doctor deberían acordar qué se va a hacer exactamente durante cada uno de los pasos de su cuidado.
  • Sepa quién va a cuidar de usted. Sepa cuánto va a durar el tratamiento. Sepa cómo debería sentirse.
  • Comprenda que otras pruebas o medicamentos puede que no siempre resulten beneficiosos para usted. Pregúntele a su médico cómo puede ayudarle una prueba o medicamento nuevo.
  • Guarde copias de sus historias clínicas de hospitalizaciones previas y compártalas con su equipo de atención médica. Esto les dará una mejor información acerca de sus antecedentes médicos.
  • No tenga miedo de pedir una segunda opinión. Si no tiene claro cuál es el mejor tratamiento para su enfermedad, hable con uno o dos médicos más. Cuanta más información tenga acerca de los tipos de tratamiento disponibles para usted, mejor se sentirá acerca de la decisión tomada.
  • Pida hablar con otras personas que se hayan sometido al mismo tratamiento u operación al que puede que usted se someta. Puede que le ayuden a prepararse para los días y las semanas por venir. Es posible que puedan decirle qué esperar y qué les ha funcionado mejor a ellas.
  • Hable con su médico y su familia acerca de su voluntad en relación con la reanimación y otras acciones que podrían salvarle la vida.
  • El hospital informará al paciente del nombre del médico que tiene la responsabilidad principal de su atención, tratamiento o servicios.

Reproducido con permiso de The Joint Commission.